Cielo gris como ceniza,  gris mate que mata las bizarras ideas de mi mente mientras camino muy despacio, la chica del lento caminar. Y al mirar atrás, observo la sombra de tu recuerdo caminando detrás de mi,  escondida en los recodos del sendero cementoso por el que suelo pasar.
Escapo de esa falsa aura de tranquilidad que rodea mi cuerpo, la calidez de tu imagen junto a la mía, esa sensación de bienestar que emanaba tu piel al rozar; temerosa, me alejo más y más evitando que las sombras de tu recuerdo vuelvan hacia mí.

Subo las escaleras desgastadas, y a cada paso, la madera se lamenta, se queja de llevarme a cuestas, se harta de mi cuerpo invadido y en desconsuelo constante. Algunas ratas se abren paso al sentir el crujido ausente de los escalones,  y tras ellas, viene una pareja  que se abre paso felizmente entre los nauseabundos pedazos de mi memoria esparcidos en el suelo. Y al pasar junto a mi , ella me mira con recelo y el… Él esconde en sus ojos la mezcla mortal de sentido desprecio,  pena, y deseo.

Y yo, mientras tanto, deseo para mi boca ese sabor enfermo de tus besos, repasar  con sutileza las líneas de tu rostro, y cuanto deseo poder suspirar de dolor debajo de ti.

Y al cruzar la puerta que me separa del mundo, tu mundo, me refugio en medio de paredes mohosas, que respiran olor a cañería y humedad. Al cerrar mis ojos, veo  tus ojos frente a los mios. Y con desaire, me envuelvo entre recuerdos.Allí estoy, en medio de un salón tenuemente iluminado, donde pasamos nuestras vidas hasta el día en que partiste hasta el infinito. Sentada frente a una mesa, abro la gaveta con delicadeza y retiro de allí una botella de color vítreo marrón. Mis ajadas manos toman la copa y con dedicación maternal vierto el contenido de la botella. EL sutil aroma que despide… indescriptible, estremecedor, delirante.
Con el éxtasis de saber que finalmente, esta es mi consumación, bebo de la copa. El ardor al pasar por mis labios, la calidez de llegar a mi garganta, y el letargo de tener tu imagen en mi final.
Y al sentir que mi cuerpo se abandona, veo junto a mi, aquella sombra, escondida entre los recovecos de la habitación. Y te siento junto a mi.Como antes. Como cuando estábamos vivos.

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